Uno de los principales problemas que podemos encontrar las Agencias de Marketing Online a la hora de incorporar un proyecto de SEO para un cliente es el concepto mismo de SEO, lo cual requiere tomarse un tiempo de antemano para “educar” a los clientes sobre lo que les planteas y sus beneficios. En este artículo voy a tratar de hacer una sencilla analogía de lo que es el posicionamiento orgánico en buscadores (SEO) con la intención de traducir los conceptos a un idioma familiar y comprensible para aquellas personas que no se mueven en este mundo a diario.


Jardinería y SEO son, a priori dos conceptos totalmente diferentes pero que se pueden ver con un prisma analógico. Cuando tú siembras una planta, tienes la esperanza de que en unos meses verás los resultados, y disfrutarás de ellos, pero esto sólo ocurre si las condiciones son las adecuadas para ello, no es viable plantar tulipanes en el desierto. Aparte de que las condiciones climatológicas sean las adecuadas, echas fertilizante a la planta, la riegas periódicamente, le cambias la tierra, etc… todo ello con la intención de mejorar el resultado final. Si al plantar la semilla te olvidas de regarla, las posibilidades de obtener una planta sana, fuerte y grande se reducen a las mínimas. Aun después de olvidarte de ella, si llegas a tiempo, puedes salvarla mimándola sobremanera, retomando el proceso como si empezaras de nuevo con la semilla y contando con el factor suerte. Ahora ya estamos en condiciones de establecer la analogía entre la jardinería y el SEO. Las posiciones orgánicas en los buscadores se miden en torno a la popularidad (links), igual que las plantas necesitan agua. Algunas veces los links son naturales 100%, pero otras tienes que buscar la manera de obtenerlos, respetando siempre las políticas de los buscadores (digamos que esta búsqueda es como si fuera la lluvia, tú no puedes tenerla cuando quieras pero sirve para que la planta obtenga su agua). Si el negocio de la empresa es un nicho pequeño y especial, no se necesitan muchos links para conseguir las primeras posiciones, pero sí se necesitará que la web esté preparada para que los buscadores la indexen correctamente, así como el factor tiempo para conseguirlas. Un nicho pequeño de empresa sería un “cactus”, no necesita mucha agua, pero necesita sol para crecer y tiempo para hacerlo. Como decimos, el tiempo es un factor clave para adquirir relevancia y posiciones altas, no hay milagros de un día para otro. Al igual que cuando siembras la semilla esperas un tiempo para verla crecer, cuando una nueva web sale online, necesita tiempo para adquirir relevancia y merecer las primeras posiciones. Siempre hay que tener cuidado con las malas hierbas que crecer alrededor de la semilla, y, en SEO, hay que tener cuidado de no emplear tácticas penalizadas por buscadores, como pueden ser “textos ocultos”, “redirecciones no adecuadas”, “contenidos duplicados”, etc… ya que los algoritmos están implementados para detectarlas en un período de tiempo muy breve. Aun en el caso de que se cometa alguna infracción, siempre se puede intentar arreglarla en un período lógico de tiempo y notificárselo a los buscadores para que readmitan la web en su índice de resultados.

Volviendo a la analogía, tanto para SEO como para la jardinería, para tener éxito necesitamos que las condiciones sean adecuadas, tiempo para ver los resultados, sentido común y conocer el terreno.