Los estudiantes de Humanidades de la UAH (Universidad de Alcalá de Henares) van a empezar el curso con un e-book bajo el brazo. Podrán acceder y obtener de forma gratuita 2.000 títulos en una biblioteca literaria online y tendrán la posibilidad de tomar apuntes en clase, compartir los contenidos, subrayar y localizar aquello que buscan sin problemas entre otras muchas funciones que facilitarán sus tareas.
En este contexto nos preguntamos qué va a implicar la digitalización de los libros para la industria editorial, cómo nos vamos a ver afectados los lectores y en definitiva, dónde van a quedar los libros de siempre.
Han pasado ya casi 30 años desde que se desarrolló el concepto de e-book aunque el primer título que salió a la venta al público fue “Riding Bullet" de Stephen King en el 2000. A pesar de sólo poder accederse a él a través de ordenadores, se estableció como factible lo que hoy promete ser una revolución.
Pero…¿Qué entendemos exactamente como e-book o libro electrónico?
El e-book es una publicación digitalizada que puede ser interpretada por diferentes dispositivos; desde aparatos multifuncionales como el ordenador, una PDA, el iPOD y el Tablet PC de apple hasta otros creados específicamente para cumplir esta función como el famoso Kindle de Amazon o el Sony Reader.
A día de hoy el libro en papel sigue siendo el negocio. En Estados Unidos la venta de e-books sólo representa el 0,6% del total siendo el país más avanzado. En España aun queda mucho trabajo por hacer ya que los e-books en castellano escasean y los puntos de distribución, tanto físicos como online, son bastante limitados. Por otra parte los dispositivos tienen un precio elevado y la tecnología tiene un largo camino por recorrer habiendo aun infinidad de problemas en cuanto a compatibilidad de formatos.
Sin embargo los productores de dispositivos y los dueños de los contenidos están en proceso de negociación de acuerdos que permitan satisfacer la demanda creciente del mercado. La compañía Asis ha anunciado estar trabajando en el desarrollo de e-books de low cost y cada día se continua buscando esos estándares que faciliten la compatibilidad entre dispositivos. Google books ha entrado en escena generando pavor en el mercado y el nuevo Kindle de Amazón va a dejar de limitar su distribución a EEUU o internet entrando en otros mercados como el español.
Un panorama que demuestra que estamos hablando de un sector en plena explosión en el que cada parte se está preocupando por mantener o conseguir su porción de pastel y en el que nuevos huéspedes están muy al tanto amenazando con entrar para quedarse en un nuevo modelo de negocio aun por definir. Situación que por otra parte recuerda cada vez más a lo sucedido con los primos de la industria editorial, la industria musical.
Muchos de nosotros pensamos que no va a ser lo mismo leer un libro en papel que en digital; aunque…¿Estamos seguros de esto? Está claro que la idea de estar frente a una pantalla haciendo clics es mucho menos atractiva que pasar relajadamente las hojas de las páginas de un libro. Pero, si nos paramos a analizar el tema objetivamente, las ventajas son bastante mayores que las desventajas:
- Instantaneidad: cuando los libros estén digitalizados, tendremos cada libro editado a un clic de distancia.
- Comodidad: la capacidad de almacenaje permitirá que lo que antes nos pesaba en la maleta será cómodamente transportable sin que ocupe ningún espacio.
- Practicidad: a medida que los problemas de formato se solucionen, podremos leer el mismo libro en diferentes dispositivos.
- Usabilidad: la navegación entre las páginas, seleccionar partes que nos interesen, marcar y desmarcar entre otras funciones que van mejorando.
Ventajas que como os podréis imaginar se multiplican en el caso de que hablemos de libros destinados al estudio o trabajo.
En España los editores han comenzado a digitalizar sus libros en una operación que oscila entre los 150 y los 200 euros por título. Y Santillana, Planeta y Mondadori ya han creado la primera plataforma editorial para negociar los derechos de los e-books. El planteamiento es ofrecer los e-books desde las mismas librerías concediendo los derechos electrónicos a quienes tienen estos derechos sobre el papel.
¿Tiene sentido dadas las circunstancias seguir sustentándose en la copia como modelo de negocio? La experiencia nos dicta que es muy difícil controlar los contenidos digitales. De hecho casi todos los formatos existentes tienen un sistema tanto de protección de archivos como de desprotección de los mismos y cuando este no exista, se acabará creando. Por otra parte, el rol del autor también está cambiando. Al igual que en el caso de la música, ya no dependerá de igual manera del soporte físico para hacer llegar el contenido al consumidor final produciéndose la misma desintermediación que en el caso de la industria discográfica. De hecho, hace ya algunos años que existen páginas como Lulu.com en la que puedes subir y distribuir tu obra sin pasar por el editor.
En este punto nos preguntamos cuanto tiempo le queda a la industria editorial tal y como la hemos conocido hasta ahora y cuales son los pasos lógicos que debería seguir. Según el Profesor Enrique Dans, ante una innovación disruptiva, la industria debería "adelantarse a la generalización de la innovación participando adecuadamente en ella, y diseñar una estructura de márgenes revisada que no solo resulte razonable, sino que además disuada la creación de mercados paralelos".


