En España vivimos un momento, dentro del actual período de crisis, en que la preocupación por las acciones sostenibles cobra una importancia capital en el mundo de la empresa, oportunamente promovido por la motivación de los consumidores y, cómo no, por la involucración de éstos y sus “exigencias” de que las empresas se alineen con sus intereses y expectativas más sostenibles.

Esto, junto con un compromiso e iniciativa real de muchas empresas implica que, la mayoría de éstas, se estén enfocando en medidas ecológicas y de responsabilidad sobre gastos pero, más allá de esto, hay razones de peso para seguir invirtiendo en iniciativas sostenibles a más largo plazo, como la forma más adecuada para proteger el valor de una empresa en los próximos meses, incluso años.

La transparencia, la cercanía, la claridad y las verdaderas acciones sostenibles, a través de los planes sostenibles que las empresas acometen dentro de sus estrategias de negocio, así expuestos y así comunicados, son valores que finalmente no sólo transcienden en una mayor rentabilidad para las mismas, sino en una mejora de su presencia de marca y en una evidencia de que, en estos tiempos de crisis, apostar e invertir por todas las cosas “sostenibles”, y saber comunicarlo adecuadamente, es una de las mejores inversiones de cualquier empresa frente a su competencia.

Y, todo ello, sujeto a un correcto plan de comunicación que acerque los compromisos y logros de la empresa a los ojos del consumidor, dentro de los nuevos escenarios de comunicación donde los consumidores, hoy en día, no sólo son meros actores pasivos, sino que se convierten en verdaderos exponentes activos y divulgadores de todo lo que la empresa hace y ofrece, y cómo lo ofrece, en pro de sus intereses y tendencias, con un impacto directo en los demás consumidores.

Pero no sólo se trata de ser “compliant”, es decir, ajustarse a las reglas y cuidar la reputación; tampoco se trata sólo de  ser “verde”. Las empresas que logran integrar acciones sostenibles en el core de su estrategia de negocio, alineando las necesidades del medio ambiente y a las personas y, además, de forma rentable, será las verdaderas ganadoras.

Ese conocimiento de los consumidores está basado en una segmentación única que Clownfish ha desarrollado, junto al Departamento de Investigación de Aegis Media, como parte de su encuesta global (CCS-Consumidores). CCS es aplicada a más de 100.000 consumidores, en 11 mercados estratégicos. La investigación incluye la percepción de los españoles sobre las acciones sostenibles, su conducta, sus principales preocupaciones y el papel que se espera que tengan las marcas. Gracias a CCS-Consumidores es posible identificar los puntos ideales de contacto con los consumidores, y crear planes creativos de comunicación.

Clownfish dispone del conocimiento y los recursos necesarios para conectar con los consumidores, pudiendo introducir la responsabilidad social corporativa como parte de la comunicación de las marcas, alineando los contenidos de Responsabilidad Social Corporativa  a nivel de las marcas, lo que aporta contenido y riqueza a la comunicación; y ayudando a la marca a humanizarse y a formar sólidas conexiones emocionales con los consumidores.

Innovación en Sostenibilidad = Comunicación en Sostenibilidad